Menú Cerrar

¡Se desmayó en plena Iglesia de la Compañía!

Soy parte del Coro de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador desde que entré a la universidad, en 2022. Y una de las cosas que más recordaré con alegría será cuando una de nuestras compañeras sopranos se desmayó en medio de la Misa Criolla. Claramente, en ese momento lo último en lo que pensé fue en reírme, estábamos en ¡La Iglesia de la Compañía! Era imposible distraerse porque necesitas mucha concentración para que tu voz se escuche en ese lugar.

La presentación era de la Misa Criolla del maestro Ariel Ramírez:

Es una célebre obra musical del compositor argentino Ariel Ramírez, que fusiona la liturgia católica tradicional con ritmos folclóricos de Argentina y Latinoamérica, como la vidala, el carnavalito y la chacarera, siguiendo las directrices del Concilio Vaticano II para usar el español en la liturgia, y se estructura en cinco partes (KyrieGloriaCredoSanctusAgnus Dei) con instrumentación folclórica. 

Todo empezó temprano ese día, nos reunimos todos y la Universidad nos dio transporte para dirigirnos a la iglesia, esta chica a la que llamaremos Juana, estaba un poco rara. Cabe recalcar que esos días estaba la Cruz Roja, haciendo campañas de donación de sangre, es decir, podías salir de clase e ir a donar sangre sin problema. Juana pensó que era una excelente idea sacarse sangre y donarla, para después ir a la presentación. Cuando llegó nosotros no sabíamos que había donado, solo nos dijo que no alcanzó a almorzar (tip de supervivencia coral: ¡SIEMPRE DEBES COMER!); nosotros le dijimos que coma aunque sea una barra de granola.

Si ya escuchaste un poco de la Misa, pudiste darte cuenta que es una obra muy larga, por lo menos más de 30 minutos parado esperando a que te toque cantar. Era momento de cantar la segunda canción de la obra: El Gloria, esta es la canción titular de la Misa, Juana estaba justo en la mitad del coro, cuando solo alcanzamos a ver de reojo cómo se agachaba. Yo pensé: «Esta chica se le cayó algo y lo está agarrando pero no es el momento». Pero no se staba agachando, cada vez más estaba cerca del suelo, hasta que mis compañeras alcanzaron a agarrarla del brazo antes que caiga al suelo. Esperó el resto de la misa tratando de recuperarse y todos nosotros estabamos muy nerviosos, había pasado mucho tiempo desde que alguien se hubiera desmayado, el director Juan Carlos Velasco nos miraba con ojos de «no se desconcentren».

Luego del susto hasta Juana se rió y desde ese momento el chiste interno es el «¿Viniste almorzando?» Antes de cada presentación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *