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Cantar con alergias (o cuando el cuerpo te juega en contra)

Soy de esas personas que, cuando hay polvo o hace mucho frío, la vida decide que es hora de que mi nariz y mi garganta se convierten en mi peor enemigo. Y no, no es un resfriado. Es la alergia de siempre, que cada año se presenta sin avisar y justo cuando tenemos ensayo, o peor, un concierto.

He aprendido, a la fuerza y por pura desesperación, que cantar con alergias no es lo mismo que cantar resfriada. Suenan parecido para los demás, pero por dentro la batalla es completamente diferente. Y como sé que no soy la única, te cuento mi manual de supervivencia no oficial, el que he armado después de varios años de prueba, error y mucha, mucha paciencia.

  • Alergia: la voz se pone ronca, áspera, como con lija. Sientes picazón en el paladar y en la garganta, como si tuvieras pelusas. Tienes ganas de carraspear todo el tiempo. Pero, y esto es clave, no sueles tener dolor de cuerpo ni fiebre. La molestia está en las vías respiratorias altas.
  • Resfriado/gripe: aquí sí hay dolor de cuerpo, malestar general, y a veces fiebre baja. La voz puede estar ronca también, pero por inflamación. Puedes sentir la garganta inflamada y dolorida al tragar.
  1. Agua a temperatura ambiente (nunca fría): me obligo a tomar sorbos cada 10 minutos. No es para hidratar la sed, es para mantener la garganta lubricada y arrastrar un poco los alérgenos. El agua fría contrae los tejidos y puede empeorar la sensación de irritación.
  2. Pastillas de miel y propóleo sin anestésicos: evito las que dicen «para garganta irritada» y que adormecen. El problema es que si no sientes, puedes forzar sin darte cuenta y hacerte daño. Prefiero algo que suavice sin engañarme.
  3. Spray nasal de agua salina: suena sofisticado, pero es un salvavidas. Un par de spray en cada fosa antes de calentar la voz ayuda a limpiar y despejar un poco sin usar medicamentos fuertes.
  4. Papel higiénico extra suave: si te vas a estar sonando mucho la nariz entonces tenlos a la mano para que lo suave no te irrite la nariz.
  5. Antialérgicos: en caso que sí sea alergia, pastillas como estas te van a ayudar a que cese ese molesto malestar.

Lo primero es aceptar que no voy a cantar con todo el potencial, aveces con resfriado debo, mientras duran los aplausos, coger papel higiénico y sonarme la nariz rápido antes que empiece la siguiente canción (momento humilde). Lo segundo es que si bien no puedo controlar la gripe o alergia, sí puedo controlar mis expresiones faciales, mi postura y mi energía. Hidratación extrema todo el día. No solo agua. Sopas, té de manzanilla tibio (sin miel justo antes de cantar, que a algunos les deja una capa para que suene mejor la voz).

La verdad es que cantar con alergias o con gripe no es divertido. Te sientes vulnerable, como si tu instrumento se hubiera desafinado de repente. Pero también me ha enseñado a escuchar mi cuerpo con más cariño, a ser humilde y a entender que la voz es un ser vivo que depende del clima, del polen y del estado del día.

Es aprender a bailar con las limitaciones. Y a veces, de esos conciertos en los que canté con cuidado y concentración, salieron algunas de las interpretaciones más sentidas que he dado.

¿Tú también luchas con las alergias o los resfriados de temporada? ¿Tienes algún truco secreto que te funcione? Cuéntamelo, entre coristas nos cuidamos.

2 comentarios

    • soybelu

      Hola Isaac, ¡Si! te prometo que es muy útil cuando quieres cantar, me alegra que te haya servido la información, Suscríbete para recibir notificación de un nuevo post.

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